sábado, 10 de septiembre de 2016

LA IMPORTANCIA DE CONSUMIR HUEVOS DE GRANJA O ECOLÓGICOS PARA NUESTRA SALUD



Debemos leer las etiquetas de los huevos.
Hoy os voy a hablar de la importancia que tiene consumir huevos ecológicos para nuestra salud.
Primero que nada pensemos que lo que come una gallina luego no lo comemos nosotros al tomar un huevo. 


En primer lugar os explico las categorías de huevos :

Debemos leer las etiquetas de los huevos. Estos traen una numeración, el primer numero es el que nos dice que clase de gallina son, los mejores huevos son los del 0,después vienen los del numero 1 que son huevos de granja, y ya después el 2 y el 3, que son de mala calidad.

Los del numero 3 son gallinas enjauladas y con poco espacio, están apiñadas y nunca las sueltan, solo comen piensos compuestos  y le ponen luz artificial para que se críen más rápidas y aumentar la venta. 

El numero 2 las crían en sitios cerrados pero con algo más de espacio que la anterior y la alimentación es similar.

el numero 1 son las llamadas camperas, estos si los podemos consumir, tienen unos gallineros para pasar la noche y descansar y durante el día están sueltas correteando en grandes corralones y comiendo grano del campo, se revuelcan y están siempre en movimiento.

Por último está la categoría 0 que son gallinas que están todo el día sueltas en libertad por el campo, y al anochecer se recogen en sus gallineros con suficiente espacio. Se alimentan solo de agricultura ecológica y lo que picotean por el campo. Estos huevos son más grandes y su yema tiene un amarillo más intenso además de poseer más sabor y aportarnos más beneficios para nuestra salud.

Quizá mucha gente se retraiga por que son un poco más caro esto es porque todavía la producción es más pequeña, pero si nos acostumbráramos solo a consumir huevos del 0, osea  ecológicos y criados como toda la vida, aumentaría la producción y bajaría su precio. 

La gente que vive en las zonas rurales tiene sus propias gallinas yconsumen sus propios huevos no se acostumbra.

Mi familia y yo siempre hemos tenido gallinas, en mi primera etapa donde viví mucho en el campo que teníamos en Paymogo, un pueblo del Andévalo onubense, teníamos  siempre gallinas que nos cuidaba una persona, había un gran gallinero, amplio y con sus ponederos, las gallinas estaban todo el día sueltas correteando y picoteando de todo lo que da una dehesa, le dábamos también las sobras de la comida, por ejemplo la cascara de la fruta se picaba y se echaba en un cubo donde se iban echando los desperdicios, trozos de pan remojado y toda las sobras y después de comer se le echaba a las gallinas, nunca les daban pienso y estaban en total libertad, a eso de las 8 de la tarde se recogían y se les encerraba en el gallinero.Ni que decir tiene que de pequeña me encantaba ir a recoger los huevos.
Después de esa  maravillosa etapa vivida en tierras paymogueras he vivido varios años en la Sierra de Aracena donde también teníamos nuestras propias gallinas que se cuidaban de la misma forma y también le dábamos las sobras, recuerdo como le encantaban las cascaras de melón y de sandia. Estaban en libertad entre encinas y alcornoques, y tomar un huevo frito era un placer de dioses.

Ahora que vivo en Sevilla no me acostumbro a otra clase de huevos y procuro comprar los que véis en las foto de arriba que son  de una calidad y sabor estupenda.




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